Hacía tiempo que quería escribir sobre este tema. La verdad es que no encontraba las fuerzas suficientes o quizás no lo tenía del todo claro.Desde el mes de junio cuando el maestro Eduardo Martínez de Pisón y Sebas Álvaro comentaron en sus charlas en Pirámides de Güímar que las carreras en el medio natural poco tienen que ver con el espíritu de la montaña , me viene rondando la idea si no me estaré alejando de mis principios , de aquellos valores que me hacen tan feliz en la montaña Lo cierto es que ahora y no precisamente por los últimos acontecimientos (fallecimiento de corredores en pruebas como la de Andorra y la Blue de Tenerife), me he animado con estas líneas , más que nada porque y siempre desde el respeto a todas las opciones y opiniones, creo que lo tengo claro.
. Y es que después de esas charlas y tras meses preparando la carrera de la Blue Tenerife cada vez me sentía más insatisfecho hasta el punto que a primeros de octubre en un entreno , anocheciendo en el parque reflexioné sobre este asunto a la luz de las estrellas. Tanto fue, que me cogí un catarro mirando a nuestro querido valle desde Izaña, pensando que hacia yo , que tanto maldecía la competición y las prisas, que había dejado de jugar al fútbol y de entrenar porque esos valores no me llenaban. Y ahora, de un tiempo a esta parte, el mundo, la gente, y uno mismo hace que vaya en una dirección que no me hace feliz.Será porque el ego en este mundo va a más. Será porque todo lo que vivimos es reflejo de esta sociedad capitalista y competitiva que sólo quiere a los ganadores.En eso pensaba y ...el caso es que me acatarré, estuve cinco días en cama y luego dejé de correr otros cinco. Podía vivir sin correr,era más feliz,...me propuse no participar en la Blue TF después de mi abstinencia de 15 días. Tanto sacrificio de dos meses para tomar esa dura decisión pero es que los principios creo que deben de ir por delante. Cada uno debe buscar su bienestar físico y mental, haciendo aquello que le hace feliz y en mi caso , las prisas, la competición, los entrenos para competir , no son valores que me llamen. En mi opinión y estando de acuerdo con Sebas y Eduardo, una cosa son los atletas de montaña y otra los montañeros. Dejé aquello que me devoraba , la prisa, el mundo competitivo, y no quiero volver a caer . Cada día , las carreras son más una moda, son una pura competición disfrazada con frases bonitas como " disfruta de la carrera". ¡Que lejos está la idea de Secundino con su perro para realizar la Cruzatenerife! Cuando quiera correr, lo haré sin prisas o a mi aire, hoy, mañana, o dentro de una semana, no tendré planes, lo haré cuando me apetezca. Mientras, iré a la montaña, buscando tranquilidad , paz, nada de competición. No me gustan las modas, y las carreras de montaña me las tomaré como un medio para estar bien en la montaña, no como una finalidad. La finalidad para mi es disfrutar de la naturaleza. Quiero ser montañero, no atleta de montaña.Tal vez corra alguna prueba, pero buscaré el momento en que pueda disfrutar.No creo en que se pueda ser atleta en la montaña y a la vez montañero. Es dífícil correr sin mirar el suelo y así poco se puede disfrutar. Tal vez se pueda compaginar , no lo sé, pero en mi opinión, no se podría disfrutar en su plenitud de una u otra cosa. Cada uno de nosotros creo que debe de reflexionar sobre lo que busca, sobre lo que desea, sobre como quiere su camino... y luego elegir. La felicidad no está en subir escalones, sino en disfrutar en cada paso que das, grande o pequeño, lento o rápido. Y lo bueno es que cada uno puede elegir pues a fin de cuentas tanto una como otra opción tiene valores positivos indiscutibles. El saber explotar lo mejor de cada uno y de cada actividad es la clave. Y la montaña me da lo que quiero, bendito escenario.
lunes, 22 de octubre de 2012
martes, 11 de septiembre de 2012
Escalada en Anaga.Roque Taborno
En el afán de dominar aunque sea mediocremente todas las disciplinas relacionadas con la montaña, (alpinismo, barranquismo,escalada ...), acepté la propuesta de dos buenos compañeros de viaje para hacer algo de escalada en algún roque de Anaga. Nos fuimos a Taborno y subimos esa preciosa mole por un itinerario algo alternativo al clásico que ya conocía. Escalamos por unos tramos nuevos para mi y tengo que decir que la tarde me encantó. Le encontré un sabor encantador al tema de la escalada. En ella se mezcla paciencia, observación, estudio del terreno, técnica, fuerza, habilidad y flexibilidad, fuerza mental,... un conjunto de ideas y elementos que me dejan satisfecho al cien por cien. la escalada y la llegada arriba es lo de menos. En la cumbre, el paisaje que se observa, la tranquilidad y la paz interior que te rodea entre aquellas cumbres es impresionante. Me quedo como digo , con los sentimientos y el gusto que deja el practicar una disciplina deportiva que cada día me atrae más. Junto con el alpinismo, este tipo de actividades me llena mucho. Por eso, no puedo que por menos agradecer a mis compañeros de viaje que me hayan dejado ser participe de su experiencia y sabiduria y que se hayan acordado de mí para acompañarlos.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Pico Cho Marcial, vía Secundino, ruta sur .
También conocido como Pico del Valle pues su silueta destaca en el horizonte, tiene varias vías de subida. La que aquí se relata es la denominada " vía Secundino" en honor al personaje que la abrió o mejor dicho la puso de moda pues ya en los años ochenta Villar y otros montañeros ya la realizaban. Es un recorrido aéreo por la cresta, vía sur, de dificultad alta y no recomendable si se va sólo o por primera vez pues es una trepada continua y "perdidiza". La ruta más accesible para llegar a lo alto de este pico es la que parte desde la carretera general , que va desde arriba hacia abajo y es la más utilizada. Esta , parte desde la galería que está a los pies del pico y tras recorrer un pequeño tramo de malpaís, se adentra en la cresta a la que se llega por un hermoso colladito. Desde abajo, la trepada es continua, con hermosas vistas hacia el volcán de las Arenas y todo el valle. La vía tiene tres o cuatro tramos donde hay que destrepar hacia la izquierda, zona de los barranquillos para volver a trepar y coger la arista. En el penúltimo destrepe, se mete en un encajonado barranquillo y luego gira hacia la cresta, derecha, para acceder por una empinada chimenea. En el último tramo hay que buscar el destrepe para subir hacia la antecima, 1995 metros, para desde allí acceder por la cresta en 20 minutos a la cima, un poco más allá , con una altura de 2023 metros. Todo el recorrido es una trepada de grado dos y tres , con algunos puntos aéreos. La vuelta se puede hacer por la cresta suroeste que cae hacia las Dehesas.
Recorrer esta vía es meterse en emociones fuertes, si se hace con paciencia , el mundo lo veremos de otra manera desde allá arriba, ...tan cerca y tan lejos,...
Recorrer esta vía es meterse en emociones fuertes, si se hace con paciencia , el mundo lo veremos de otra manera desde allá arriba, ...tan cerca y tan lejos,...
martes, 7 de agosto de 2012
AGACHE
Cuando era pequeñito, miraba a
la ladera y al monte. Y lo hacía por una simple cuestión; el mar no
se veía desde mi mundo y además, aquellos eran los lugares por donde venían los
Reyes Magos. Seguramente esto le pasaba a muchos niños y niñas de nuestra edad
porque los reyes siempre llegaban desde esos lejanos lugares.¿Tendrá algo que
ver en mi afición por las montañas?. ¿Por qué eran esos los lugares escogidos
para la llegada de los reyes?. Siempre me decían…” mira, mira, van bajando
desde la cumbre, ¿no ves las luces?”. Y tengo que decir que veía las luces o
por lo menos me las imaginaba. Era mi tío Elías el que más insistía en esta
teoría. Así pues, el monte , que así es como llamamos aquí a la montaña ( en
otros lugares es una montaña con vegetación) o la cumbre, término también muy
utilizado para designar la zona del pico del valle, las Dehesas, Los Pelados,
Anocheza,…, eran lugares que tenía siempre en mi retina. Por eso pedía unos
prismáticos a los reyes. También la ladera . Ese lugar lo pisé un día cuando mi
abuelo me llevó a Agache. ¿Agache?, sí, ese espacio más allá del Mirador de D.
Martín. Recuerdo el día y hace poco por el Bailadero de Anaga, me pareció
revivirlo. Era temprano, había neblina al llegar al mirador, el aire frío se
percibía enseguida distinto. Iba con mi abuelo y mi familia. Me acuerdo que ese
lugar era entrar en otro mundo, otro aire, otras casas, otras tierras más
blanquecinas. Mi abuelo me decía años más tarde que allí , en esos canteros , “sólo se dan papas y
algunas parras”. Era un trabajador de la Hidroeléctrica, después Unelco, después no se que más,…. Tras su jubilación , seguía
trabajando , arreglando las torretas de la luz en el monte. Bajaba desde Izaña
caminando , revisándolas. Llevaba un bocadillo de sardinas por equipaje ( eso
me dice mi tía Juana). Muchas veces lo acompañaba al monte en el jeep , pero
esas andanzas las dejo para otro capítulo. El caso , es que
Agache me sonó desde joven. Es un término aborigen que designa a toda una comarca,
a un espacio desde la ladera hasta el
Escobonal, con rasgos comunes no sólo geográficos ( paisaje de tobas, clima, vegetación, etc), sino
también sociales y culturales. Y es este espacio , años después el que comencé a
caminar, subiendo por Anocheza. Aquella zona de mi abuelo, Altavista de
Anocheza y Los Pasitos , por debajo de la Vera de Clavijo se convertiría años después en mi mundo. Me ha
dado tanto que estoy en deuda . Decir que voy para Agache es decir que voy a mi
espacio vital. Porque Agache no sólo es
ese trocito. A todos los de este pueblo les pasa lo mismo. Decir, “vamos pa ´Agache”
es decir que vamos para el Escobonal , o para Lomo Mena, o para La Medida, o
para Pajara, o para tantos y tantos sitios. Me ha dado y me sigue dando. Lo
tendré que registrar en otro panfleto pero por poner un ejemplo , el último, hace referencia a una afición que ha
despertado en mí. La lectura y la afición por escribir y reflexionar. Estas aficiones que en mí estaban olvidadas o
dejadas de la mano, han renacido en medio de ese remanso de paz . Ese lugar me da tranquilidad, tiempo, aire
puro y todo lo que necesito para ser feliz y encontrar placer por la lectura, esa otra forma de viajar. Tal vez,
y termino, no sólo a mí. También a Merche le ha pasado lo mismo aunque ella ,
siempre con más voluntad que yo, comenzó antes, en nuestra casa de la playa.Ha
superado las contradicciones de esta vida. Saborea todo, playa y monte. Se compró un libro y la lectura la apresó. Pero en Agache , creo que ha encontrado un buen sitio para
terminar esas páginas y comenzar otras. La veo sentada bajo el alpende, junto a
Fiana y Gara y todo el paisaje parece
más grande y bonito. Nunca saboreé tanto el tiempo. El libro trata de una mujer
en busca de su rumbo, de su identidad. Ella , sin saberlo , quizás, ha
encontrado estas cosas primero que yo. Se titula “ El verano de mi vida”.
sábado, 4 de agosto de 2012
Aguas Tuertas
El
valle de Aguas Tuertas debe su nombre a la placidez de las aguas del río Aragón Subordán que
recorren este espacio.
El
valle es una antigua cubeta glaciar que
se colmató tras la retirada de
los hielos prehistóricos. El resultado final permite hoy contemplar como las
aguas que conforman el nacimiento del propio río Aragón Subordán se ven
obligadas a abrirse paso sobre praderías de intenso verdor, dibujando una
preciosa serie de meandros. Toda esta cabecera del valle, orientada en sentido
sudeste-noroeste, explicaría la localización de un conjunto excepcional de
pequeños dólmenes megalíticos perfectamente alineados, que guardan un claro
sentido mágico-religioso y astronómico que confirma la fuerte vinculación a la
naturaleza por parte de los habitantes de estos lugares unos cinco milenios
atrás.
Uno de
estos dólmenes, el Achar de Aguas Tuertas,
según cuenta la leyenda , fue morada de
una bruja que guardaba y vigilaba
este valle.
No estamos tan lejos.
13
de julio, 2012
Vaya día. De entrada , el bosque de
Sansanet es una pasada. Luego, lo del ibón de Estanés, con tilde en la “e”,
como me indicó el amable guarda del albergue Aysa, es descomunal. Es un lago,
enorme cubeta glaciar, de los de mayor
profundidad en el Pirineo, con la sierra de Secús flanqueándolo , el valle de los Sarrios
detrás y
el valle de Aguas Tuertas hacia el noroeste dando nacimiento al río
Aragón Subordán. Cuando llego y veo este escenario, ni que decir tiene que me
quedé “espantado”. No me moví en un buen rato y a decir verdad, casi no me
quedo allí. Me dejé el saco y la tienda, tampoco tenía comida,… no tuve valor
pero prometí volver (a ser posible con
mi gente) para poder disfrutar más tiempo de ese paisaje. Los caballos salvajes
me devolvieron al tiempo y con su presencia me hicieron mover. Las aves y el
ganado en lo alto del prado con las montañas al otro lado te dejaban patifuso.
Eso sí, hasta que llega la muchedumbre. Luego viaje y antes nos despedimos del
guarda del albergue. Sus conocimientos de Canarias son de notable alto.
Eso y el bosque de Sansanet, tan
parecido a Garajonay, me hacen pensar que en realidad no estamos tan lejos.
Al atardecer, en Hecho ( o Echo,
que ni ellos se aclaran) con una copa de vino, la noche se abre , las nubes se
van, y recordando el día de hoy en este cuarto me es difícil conciliar el
sueño. No dejo de pensar como brillará ahora la luna junto al lago, como estarán esos potrillos retozando
en la hierba serenada,…
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