viernes, 21 de marzo de 2014

GEOGRAFÍA URBANA La arquitectura “monumentalista” de Doha (Qatar)

     Ni siquiera sé  si el término entrecomillado es correcto o no, pero de lo que estoy seguro es que refleja la idea que me llevo después de la visita a esta ciudad qatarí. La impresión es la de una urbe ficticia, con rascacielos enormes  a cual mayor y más llamativo, una ciudad creada en el desierto y junto al mar en la que lo importante es el dinero, el derroche y lujo de materiales en monumentales edificios en los que se desarrollan los negocios relacionados con el dinero ( bancos) y la industria del petróleo y gas.
   Sus cerca de dos millones de habitantes viven en este espacio más para los negocios que para cualquier otra cosa. Nos encontramos en la ciudad del país que tiene mayor renta per cápita del mundo. Los residentes en su mayoría se dedican a estas actividades y el otro  porcentaje  de población, en su mayoría emigrantes del África cercana, asiáticos, etc. prestan servicios como obreros de la construcción ( sobre todo), en la hostelería , comercios, etc. Su vida se desarrolla a horas tempranas y a la caída de la tarde por lo que es fácil ver en la noche la luz en el interior de los rascacielos. Paseando por sus calles después del crepúsculo, muchas sin terminar en las aceras, las gentes no caminan, van en lujosos coches que son los protagonistas. El gentío, en los centros comerciales.
    Esta ciudad, futura sede del mundial 2022, alberga importantes centros financieros y entidades como el museo Nacional, la Universidad  de Qatar( que abrió sus puertas en 1973) y la  sede de una de las televisiones más influyentes en el mundo árabe, Al-Jazeera. Fue fundada en 1825 bajo el nombre de Al-Bida y el actual de Doha proviene de la palabra árabe Ad-Dawhah que significa “Gran Árbol”.
   En su origen, fue un pueblo pescador y recolector de perlas y  la trama urbana estaba formada por humildes casas de una o dos habitaciones, generalmente  construidas de barro, piedra y coral que fueron derruidas cuando los emires árabes descubrieron las riquezas de esta zona, siendo reemplazados por edificaciones más modernas de las cuales tenemos testigos en la zona del zoco, parte  antigua con un trazado de calles irregular y una tipología   de hábitat diferente .  Su puerto , antaño importante perdió importancia para en las últimas décadas volverlo a recuperar ya que se reformó en 1970 para modificar sus aguas pocos profundas y desde entonces  la bahía fue modificada para subsanar este factor y hacer posible la entrada de grandes barcos. Además , se ganó tierras hacia el mar y hacia el interior del desierto. De ahí por ejemplo que su bahía tenga forma de media luna.
    Su extraordinario desarrollo posterior ha llevado un cambio no sólo espacial y estético . También, de costumbres y patrimonio que  en gran parte se ha perdido dado que estos cambios no han preservado la cultura material , costumbres originales, etc.
   Respecto a su climatología,  al estar en la península arábiga, tiene un clima desértico, con grandes amplitudes térmicas entre el día y la noche. Las horas diurnas son calurosas y las nocturnas más llevaderas y en determinadas épocas , frías. Entre abril y noviembre, las temperaturas superan los 30 º con creces.
   Este clima , determinado por el desierto, hace que sus calles en las horas diurnas estén pocos pobladas y en cambio la vida se desarrolle en las horas de noche. Las aceras, muchas veces llenas de arena denotan al igual que las zanjas y demás huecos que nos encontramos en una zona arenosa, tipo caliche.
  La ciudad tiene varios puntos de interés. Además de la zona financiera, de la Downtown, podemos visitar el zoco antiguo, el Shouk Waqif, laberintístico de callejuelas que nos denotan un plano irregular, propio de los entramados árabes, el paseo Corniche desde  donde podemos ver toda la zona centro con  los grandes rascacielos ,  el centro comercial  o el museo de Arte Islámico, la Grand Mosque y “ Clock tower” o la Doha Heritage Village que es una tradicional aldea qatarí en pleno Doha.
     El entramado actual denota un plano más regular pero  aún con trazas de antaño, con calles amplias, aceras  e infraestructuras sin terminar, edificaciones altas, buscando la construcción en altura para evitar el calor y buscar edificios que llamen la atención en altura y forma. Son rascacielos que se levantan hacia el cielo cual juncos cierran el paso a la arena del desierto. Cada uno de ellos tiene formas y color diferentes,  y se rivaliza en este aspecto.  .Los materiales constructivos son nobles, y el hierro es un material que está superpresente. En algunas obras vemos un derroche de armazones. El recubrimiento de fachadas y muros es espectacular, plaquetas de mármol blanco, losas  negras y luminosidad a doquier. El hábitat es otro rasgo notorio. Las oficinas, hoteles y viviendas tienen amplias dependencias, lujosas y con todas las comodidades del mundo occidental. Las zonas verdes escasean y /o  no existen, (nosotros no vimos) o en su caso son áreas anexas a complejos hoteleros .

     En definitiva, una urbe llena de contrastes, que vive para los negocios y no para sus gentes, una ciudad donde se mezcla  la modernidad  y la tradición  en medio del cemento y el lujo con las arenas del desierto como telón de fondo.














domingo, 16 de marzo de 2014

KILIMANJARO (IV); Cumbre y bajada

ETAPA 5.-
      A las siete y treinta de la tarde, todos estábamos en el saco. Hacía frío, mucho frío, pero la razón era otra. Nuestra cabeza estaba en la subida que tendríamos que iniciar sobre la medianoche. A Ramón no se le oía, Damián parecía tranquilo y yo intentaba  imaginar las zetas de la senda y la cumbre del Kili. La tranquilidad y las buenas sensaciones de todos mis compañeros me tranquilizaban, me daban energía positiva. El grupo completo  con David, Fran, Maurcio y Mónica más nosotros, estaba con un ánimo tremendo pero todos teníamos en esa mirada un poco ausente, la inquietud que ya conozco el día previo a una subida. Antes, nuestro guía  Juma, nos reunió en la tienda comedor y nos comentó los últimos detalles que no eran otros que ahora descansar y a las 11,30 de la noche despertarnos, tomar un té y salir con todo el abrigo hacia cumbre. En la mochila, agua, termo, barrita energética, abrigo y mucha ilusión. Esas horas hasta la medianoche fueron largas. Seguro que nadie durmió. Yo me concentré en respirar bien, en tener pensamientos positivos e imaginar paisajes bonitos. Pensé que ya estando allí estaba más que recompensado por el Kili. El viento y el agua nieve que caía me inquietaba pero en el fondo pensaba que hacía falta algo más que eso para pararme. A eso de las 11 de la noche, dejó de nevar y cesó el viento. La montaña nos abría su corazón. Miré el reloj, eran las 0,20 h..Salimos todos en silencio y comenzó un larga subida. Zetas y más zetas, lucecitas a lo lejos  que se confundían con  las estrellas del firmamento. El tiempo frío y sin viento, nos permitía avanzar bien y a parar cuando Juma nos lo indicaba. El paso era corto, lento  y sin pausa, el “pole pole”. Pasamos una seis horas subiendo de forma continua. Juma se quedó atrás con una de nuestras compañeras, Mónica y los demás  con Issha y otro chico que nos acompañaba. La altura no nos afectaba. Ramón, Damián  y el resto subía bien. Pensé que había que caminar hasta que saliera el sol y ya está. Lo hacía sobre las seis y media y esa era la hora  prevista para estar cerca de cumbre. Cuando miré el reloj , altitud y hora, ya estaba seguro que llegaba porque el tiempo seguía claro. Subimos y subimos y en un momento dado la pendiente se acabó. Llegamos a Stella Point,  vimos el cartel, a una hora o menos de la cumbre y ahí se me disparó la adrenalinas. Fueron esos momentos previos que tanto me gustan cuando vas a hacer una cumbre y la tienes ahí. David  iba por delante y mis compañeros, detrás de una roca, descansaron un momento y sacaron unas fotos. Amanecía y no aguanté. A Damián y Ramón les comenté que iba delante,  ellos enseguida se pusieron en marcha . El asistente del guía Issha, esperaba a que el grueso del grupo tomara algo. El trayecto de una hora o así lo hice en 20 minutos por el borde del cráter del Kibo y a  cada paso con los primeros rayos del día, los pensamientos se me agolpaban. Me acordé de Merchi, de Silvia, de Airam y me controlé las  ganas de chillar . Miré para detrás y ví a mis amigos. Estábamos en la cumbre de África y lo más importante, los tres que salimos de Tenerife hace una semana. Los otros compañeros, David que ya estaba allí, Fran, Mauricio y Mónica llegaron en distintos momentos.  Eran las 6,50 h. del jueves 6 de marzo. El cráter y sobre todo esos muros de hielo al fondo, eran  objetivo de mis ojos. La grandeza del glaciar y por debajo las nubes que corrían hacia nosotros configuraban una imagen imborrable. Cuando llegué a esas tablas que indican que estaba en el pico Uhuru ( 5895 m), mi compañero David me sacó unas fotos. Miré detrás y venía Damián. Otra foto. Esperamos por Ramón. La foto y el recuerdo tenía que ser triple. Los tres . Y allí estábamos . Sacamos más fotos y por el frío (sensación térmica de -10/ -12) y las nubes que venían deprisa y cubrían todo, iniciamos el descenso.
      La bajada fue una gozada. Cada uno a su bola una vez que bajamos de los primeros metros. Llegamos sobre las 10 de la mañana al campamento Barafu. Cuando nos reunimos todos, lo celebramos. Descansamos un rato porque este mismo día tendríamos que bajar hasta la cota 3100 metros en el campo Mweka. Sobre las tres y media de la tarde iniciamos el descenso a este campo  al que se va por una ruta más directa y pasando por un campo intermedio.  La bajada, primero  monótona se convirtió luego en una senda por barranquillos entre brezales hasta llegar a Mweka, un claro en la selva húmeda. Llegando , la lluvia arreció. Que más nos daba.  Comentar el día, comer, dormir, soñar y hasta mañana.
ETAPA 6.- DE MWEKA A MOSHI.
       Terminamos de bajar. Recorrido por la selva húmeda en una mañana excelente. Disfrutando del sol y sus rayos que penetraban entre las ramas, bajamos a nuestro aire.  Nos dedicamos a la fotografía y a disfrutar del mundo vegetal  y animal. Los enormes helechos, las plantas de flores llamativas, las próteas salvajes y tantas y tantas plantas nos motivan para escribir un artículo sobre esta flora y sus similitudes con la macaronesia. Pero eso será en otra reseña. Pájaros, hormigas, insectos, monos de cola blanca, los monos negros,…todos nos van deleitando esta caminata que no queremos que acabe nunca. Algunos  porteadores cantaban y chillaban. También ellos iban contentos. Bajaban a Moshi con su trabajo bien hecho. Algunos como  Bariki, Jahi, Innocent, Emanel, Rogendia ( la única chica porter y  de otro grupo que vimos) y otros muchos conforman un recuerdo imborrable en nuestras mentes. Para ellos , para Juma , el guía, Issha, el asistente y para todos los que de alguna manera nos han ayudado a cumplir un pequeño sueño, gratitud eterna.-




KILIMANJARO 2014,(III); etapas 3ª y 4ª

ETAPA 3ª ; Hasta Barranco Hut
         Etapa larga, unas siete horas más o menos y claramente dividida en dos tramos. En las primeras horas subimos por terreno volcánico, el  “High desert”, tramo monótono por debajo de la montaña y en giro hacia el este  llaneamos y subimos hasta la cota 4600m (foto 1). en las proximidades de la Torre de Lava , la  “Lava Tower” (2) que se conoce como diente de tiburón en su conjunto y que escalaré y que será objeto de una reseña posterior. Pasamos cerca  del glaciar Arrow y la vegetación es propia de esta zona, pequeñas plantas adaptadas a las duras condiciones climáticas. Los brezos y lobelias desaparecen y ante nosotros se nos presenta un amplio paisaje meseteño en alto. Las nubes y el frío no es algo que nos impida ver la magnitud del paisaje. Estamos todos contentos, caminamos bien. Nuestros amigos, Fran, David, Mauricio, Mónica ,  van en perfecta sintonía con Ramón , Damián  y este que escribe. Hablamos ya de un grupo,, de  que todos alcanzaremos la cumbre. No lo decimos, pero todos vemos cerca la posibilidad, pensamos en ello, …ya estamos viendo y sintiendo los instantes previos. Antes, acometemos la segunda parte de nuestra etapa. Esa que nos hace olvidar por momentos al Kili. Y es que descendemos ligeramente para entrar en el Barranco que nos llevará al campamento Barranco Hut entre enormes senecios que agrandan sus figuras con la sempiterna niebla de la tarde. Son como grandiosos fantasmas que nos acompañan y nos empequeñecen. El paisaje nos envuelve. El bosque de senecios baja por una barranquera por donde corre el agua (3,4,5) y  sin duda todos gozamos ahora al cien por cien de la grandeza de la naturaleza. Mis amigos, Fran, Mauricio, Ramón,…comentan la belleza del paisaje. Todos incidimos en que este viaje lo “ estamos disfrutando”. La etapa termina a unos 3860 mts, es decir, hemos subido más y luego bajado para aclimatar mejor. La tarde y noche, inolvidable. Abajo , las luces de Moshi, por arriba , las laderas del Kili y en frente la pared que salvaremos mañana.


4º ETAPA.-

Etapa también larga y dura de unas 8 horas  que nos llevará hasta Barafu Hut a 4600 mts y punto considerado campo base . De entrada tendremos que subir y con trepadas fáciles salvaremos la “ Barranco pared”( 6,7) como llaman allí a esa ladera que tenemos enfrente. Tras una hora escasa, estamos arriba. El mar de nubes abajo ya nos indica que estamos bien alto con el Meru al fondo.  Saco fotos y hago amigos. El porter Emanel me da su dirección y nos sacamos unas fotos(8,9) que se las enviaré posteriormente. A través del valle Karanga y pasando la senda que conecta con la ruta MweKa que cogeremos para bajar, llegamos a la pared-ladera que nos llevará a Barafu Hut. Antes, paisaje despiadado de piedras y frío. Lajas y más lajas que en ocasiones  son aprovechadas para formar caprichosas formas o hitos enormes en los que recordamos la senda o a personas queridas con amontonamientos de piedras. La última subida, pesada y dura por el cansancio acumulado, la hacemos pensando que ya estamos donde queríamos, en el punto de partida para subir al Kili. Nuestro guía Juma (10), relajado y contento, Issha, su ayudante , por detrás callado, David , por delante, Fran, con su cámara, Mauricio, con sus pensamientos, Mónica y Ramón  midiendo sus pasos y fuerza, Damián, cerrando el paso. Y yo, en la avanzadilla,por detrás de David, pensando que mañana puede ser un gran día y buscando cuales son las  sensaciones(11,12,13) . Sí,  las sensaciones son buenas.













viernes, 14 de marzo de 2014

KILIMANJARO (II).- 1ª y 2ª ETAPA

                      KILIMANJARO 2014 (II)   1ª Y 2ª ETAPAS
      1ª ETAPA.-   Desde Máchame Gate  a Machame Hut
      Salimos pronto de nuestro hotel en Moshi y tras unos 50 minutos por carretera, llegamos a la puerta de entrada del P N Kilimanjaro. Allí, tras los trámites pertinentes realizados por nuestro guía Juma, iniciamos la etapa que nos llevará al primer campo situado a 3100 mts.. salimos tarde, sobre las 12 del mediodía y en unas 5 horas , primero por pista y luego por senda atravesando la  selva ,llegamos a nuestro campamento sin novedades importantes. El trayecto, fácil y muy suave, para ir entrando en calor. Cuando llegamos, los porteadores ya tienen nuestra tienda montada,. Es un campamento en un espacio abierto y más o menos llano. Vemos el Kili al día siguiente pero nos acostamos algo inquietos porque el tiempo lo vemos “malillo”. La cena, es como casi todos los días a base de hidratos de carbono, es decir, una sopa y otros días  un caldo o similar de purry de sémola molida, acompañado hoy de arroz y té.
   2ª ETAPA.- De Máchame Hut a Shira Hut ( 3800 mts)
   Etapa corta en recorrido pero con gran desnivel. Nos lleva unas 5 horas. Se va por senda empinada todo el rato con magníficas vistas sobre el monte Meru que queda a nuestras espaldas  al fondo , a lo lejos , y del otro relieve de esta zona, el Shira , que queda a la izquierda según subimos. El trayecto llegando arriba cruza hacia el oeste entre brezos pues ya dejamos la selva abajo y en diagonal nos vamos hacia Shira Camp (3800 mts.). Este campamento , frío y muy expuesto a los vientos, nos dará ratos que no olvidaremos. La senda casi en llano que  caminamos para enfilar los últimos metros nos deja apreciar magníficos ejemplares de brezos y algunas lobelias.  Hay muchas expediciones y  sin duda destaca  un personaje increíble, Marc, que irá tienda por tienda avisando que  antes del anochecer nos reuniremos todos para una gran foto de familia El frío de la tarde deja paso a un atardecer con el Meru al fondo y cuervos revoloteando que nos deleita a cada segundo. Nuestro guía nos reúne en una cueva próxima y allí con la tenue luz nos habla de que estas oquedades servían antes para acampar. Por la noche cae algo de nieve  y/o  agua nieve y al día siguiente el paisaje blanco y los charcos helados nos deja patifuso. Por primera vez ( ayer sólo una parte) vemos el Kili con toda su grandeza. El amanecer es grandioso y nos sube la moral. Siento en ese momento que vamos a  subir al Kili y lo que es más importante, estoy disfrutando. Los amigos de viaje con los que compartimos guía tienen un comportamiento maravilloso. Reina la calma y la amistad, se habla de grupo y no de individuo. Todos aportamos y no quitamos. Mauricio, el argentino, con su humor y positivismo. David, más independiente, su juventud y fuerza para tirar del grupo. Fran , el canarión, su experiencia y saber en especial en el apartado médico. Mónica, sus conocimientos y la nota femenina del grupo. Ramón , la ilusión, Damián, la paciencia ,el saber estar, el saber escuchar, el compañero para todo y para todos. Y yo,..yo que sé, tal vez  una pequeña experiencia y equilibrio de todo , dentro de mi desequilibrio .
 LAS RUTAS
 ENTRADA AL PARQUE. GRUPO 7-14


 PESANDO EL EQUIPAJE PARA LOS PORTEADORES
 LA SELVA TROPICAL
 CAMPO 1, MACHAME, EN EL CLARO DE SELVA
 VISTA DEL KILI
 SHIRA, EL OTRO GRAN VOLCÁN
 CON JUMA , EL GUÍA Y EL MERU AL FONDO
 CON ISSHA, EL ASISTENTE DEL GUÍA


 ENTRE BREZOS Y YA EN EL CAMPAMENTO .- GRUPO  7.14
 ATARDECER CON EL MERU AL FONDO
 FIRMANDO COMO EN TODOS LOS CAMPOS EL REGISTRO DE ENTRADA/SALIDAS
 JUMA

 MAURICIO EL ARGENTINO, GRANDE, GRANDE